Después de una lloradita en el avión, el llanto se va y llega el deseo.
Y me hago escenarios y este es el sueño que vivo en la cabeza:
Estamos en un café en algún lugar de Europa, solo él y yo. Estamos tomando algo, seguramente un vino y le recuerdo aquel libro que escribió y que me menciona y yo le digo que tambien escribí algo, el post anterior, que si quiere se lo puedo mostrar. Me dice que si y le advierto que estoy a punto de hacer algo muy peligroso, que si quiere me puede dejar de hablar.
Lo ve y se siente conmovido porque nunca se ha considerado guapo o deseado por las mujeres. Me mira profunda y decididamente. Me toma la mano y la pone en su mejilla. Le pido que por favor guarde el secreto de lo que le acabo de mostrar.
Le pregunto que si quisiera guardar un segundo secreto, mirándolo a los ojos y el me devuelve una mirada incrédula. Hay un silencio en donde nos pensamos lo que estaríamos haciendo y finalmente me pregunta que donde me estoy quedando.
Le digo que a tres cuadras, pedimos la cuenta y pagamos. Me toma de la mano y vamos para allá. Pasamos como si nada por la recepción y en el elevador le doy un beso rápido.
Caminamos hacia la habitación que le señalo y abro la puerta a una habitación con una cama grande y muebles finos. Me toma de la cintura y me besa mientras pasa mi cabello atrás de mis orejas, siento que mis piernas pierden fuerzas.
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